La música en las bodas

Entre los diversos elementos que se consideran indispensables el día de la boda, está, sin lugar a dudas, el de la música. ¿Qué sería de un casamiento sin ella? Hay tantos momentos importantes que os aconsejamos que apostéis bien en este tema en lo que presupuesto se refiere. Así, optar por la música en directo, cuarteto de cuerda o viento, por ejemplo, hará que vuestro evento resulte sublime.

Es cierto que, en el caso de la ceremonia, puede variar ligeramente si el enlace es religioso o civil, aunque hay opciones que encajan a la perfección en ambos casos. Pero, ¿en qué momentos exactamente debe sonar la música en una boda?

En el caso de ser religiosa, la entrada y salida, la paz, la comunión o el ofertorio serán momentos claves para que suene la música y los novios, según preferencias, podrán elegir repertorio clásico o más moderno, piezas populares y tradicionales de nuestra región o autonomía, siempre y cuando se consensue con el párroco.

En el caso de las ceremonias civiles hay total libertad para elegir la música que más guste a  los novios.

En general, vamos a detallar los momentos musicales clave de toda boda:

-La llegada del novio con la madrina, es lo que marca el inicio de la celebración y la elección de la melodía en este caso irá en función del gusto de los contrayentes y de lo que acuerden con el Sacerdote de la correspondiente Parroquia y los especialistas que vayan a tocar, en el caso de que sea religiosa la boda.

-La llegada de la novia: Cuando la novia aparece del brazo del padrino es el momento de mayor expectación, cuando se desvela el misterio de su vestido y cuando el novio, que espera su llegada, por fin se encuentra con la que en breve se convertirá en su esposa. Es entonces cuando suele sonar la ya conocida ‘Marcha Nupcial’ de Menddelsohn.

-El intercambio de anillos: Es el momento más simbólico de la ceremonia y suele estar acompañado de una bonita banda sonora elegida por los novios.

-Llegada de los novios al lugar de celebración: Si se trata de una ceremonia civil, puede ser que todo se celebre en el mismo lugar, pero siempre queda bien una canción animada y divertida con la que se identifiquen para que los recién casados brinden, ya sea al llegar al lugar o a la entrada a salón.

-Durante la copa de espera: Al igual que durante la comida/cena, se recomienda que suene de fondo alguna música instrumental que permita a los invitados hablar entre ellos sin problema. Como os decíamos antes, en directo siempre va a resultar mejor. Desde el cuarteto de cuerda, pasando por el piano, arpa, grupo de jazz, blues, etc.

-Baile nupcial: El gran momento musical de la jornada es el baile nupcial, donde podemos oír desde el clásico vals hasta cualquier canción que sea del gusto de los novios y que hayan preparado con cariño para ese día.

-Barra libre: Aquí es donde suele llegar el relax total, tanto para los novios como para los invitados. Por lo general, lo ideal es haber hecho previamente una buena selección de canciones que les gustaría bailar con sus amigos y familiares ese día e incluso dejar claro con el DJ canciones que no les gustan o que por cualquier motivo no quieren que suenen en nuestra boda. De lo contrario, se pueden llevar la sorpresa de encontrarse con música con la que no se identifican en absoluto. ¡Siempre hay que dar unas instrucciones cuanto más concretas mejor!

Una opción cada vez más en auge es contar con música en directo también para este momento. Los grupos que tocan versiones de canciones están, en este sentido, muy de moda y suelen ser sinónimo de acierto.

Sea como fuere, desde La Mesa Once os recomendamos que no dejéis al azar ni en manos de terceros la elección de la música para un día tan importante.

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