El velo perfecto y cómo lucirlo

¿Velo sí o velo no? Si en algún momento te hiciste esta pregunta y la respuesta fue que sí, imaginamos que ahora tienes muchas dudas sobre qué tipo de velo elegir y cómo llevarlo el día de tu boda. Hay quienes defienden que elegir el velo de novia es casi tan complicado como elegir el vestido. Es cierto que se trata de un complemento, pero es un complemento que ofrece muchas opciones y entre todas ellas tienes que saber distinguir cuál es la tuya. Cuál va más contigo, con tu forma de cara, con tu vestido, y con tu estilo de boda.

Hay velos de todas las formas y tejidos. Está el velo corto o blusher, que llega hasta los hombros y es ideal para quienes no quieren llevar algo demasiado impactante; el velo medio que llega hasta los codos, y es idóneo, principalmente, para bodas civiles; o el tradicional velo largo con efecto de cola, para aquellas que apuestan por una boda religiosa y más protocolaria.

Si hablamos de tejidos, tenéis los de plumeti, tejido romántico por excelencia, y si apostáis por un gran velo con tejidos como el encaje, el tul o el guipur cobrarán más protagonismo si se luce con un vestido sencillo y liso. Si por el contrario es el vestido el que incorpora este tipo de telas más sofisticadas o detalles como la pedrería, deberá ser el velo el que quede en un segundo plano.

El velo tiene una gran historia y significado, en realidad su uso va relacionado con la ceremonia religiosa como tal, sin embargo, podemos encontrar varias versiones de su significado, según la religión, el país, la cultura…

Si nos remontamos a la antigüedad existe la versión de que el uso del velo de la novia en oriente, era para cubrir su rostro y que su futuro esposo no pudiera verla hasta estar oficialmente casados, ya que su unión era más bien pactada por intereses económicos y políticos entre ambas familias. Se cuenta que los romanos utilizaban esta tradición por superstición, ya que se creía que al traer la cara cubierta era una forma de proteger a la novia, y también era una forma de respeto hacia la ceremonia.

En la religión católica, el uso del velo se impuso en el siglo XIX, su uso simbolizaba la pureza y virginidad de la novia, sin embargo, en la actualidad está más bien representado como las bendiciones y protección de Dios a la nueva familia.

¿Cuál es la forma ideal de llevarlo? Es siempre la que tú elijas.

Ahora se ha convertido en tendencia una de las formas más tradicionales de llevarlo, tapando la cara. Es una forma apta para todos los peinados, simplemente colócalo en la parte superior de la cabeza para retirarlo hacia atrás al descubrir el rostro.

Otra forma ideal de llevarlo es bajo el peinado, perfecto con el pelo recogido. También se puede colocar sobre el peinado, y de nuevo aquí es mejor con un recogido.

El estilo pirata es ideal para novias atrevidas (con pelo suelto o recogido) que quieren llevar un velo clásico pero de una forma menos convencional.

Velo pirata. Fuente: Pinterest

Novias veladas

Detengámonos en una tradición, que vuelve a estar de moda, la de las novias veladas, aquellas que el día de su boda deciden entrar a la ceremonia con la cara cubierta por el tull del velo. En estos casos el velo suele constar de dos capas, una que pueda ponerse al frente y otra que pueda ir por detrás. O simplemente debe colocarse de una forma estratégica para poder llevar una parte al frente.

El novio descubre la cara de una novia velada. Fuente: Pinterest

Hay novias que directamente salen de su casa con la cara cubierta, pero por lo general se utiliza desde que se bajan del automóvil para entrar a la ceremonia religiosa, porque eso sí, esta manera de llevar el velo no es ideal para bodas civiles o étnicas, aunque al final, con los velos pasa lo mismo que con todo lo demás, es tu día, el día de tu boda, y eres tú quien tiene la última palabra.

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